|
|
Mucha gente se
refiere a las golosinas en general, así como a las botanas como
alimento "chatarra", sin embargo esta palabra se refiere a
algo viejo y que no sirve, sin embargo nosotros no podemos considerar a
ningún alimento como chatarra debido a que éstos proveen
energía
al organismo, además de que son una fuente rica de
hidratos
de carbono y/o grasas. Cuando alguien no ha comido alimentos durante un
período prolongado, el ingerir un dulce o chocolate, en ese
momento le va brindar a su cuerpo la energía que necesita para
realizar sus funciones. Esto nos muestra que el consumir dulces y
chocolates provee algunas ventajas a nuestro organismo, las cuales te
las daremos a conocer a lo largo de este artículo.
Chocolate
-
Es una muy buena fuente
de energía: 100 gramos aportan en promedio 500 calorías,
por lo que aporta
250 calorías más que el pan, 170 más que la carne
o 70 más que la leche. Su composición se encuentra muy
equilibrada, aproximadamente un 65% son hidratos de carbono, 23% de
lípidos y
5% de proteínas, además de que contiene minerales como
son
fósforo, sodio, potasio, calcio, magnesio, zinc, manganeso,
hierro,
cobre, y vitaminas, como la A, B1, B2, B!2 y fitoesteroles
próximos
a la provitamina D y, por último, cuenta con sustancias
farmacodinámicas,
como la Teobromina y el oxalato de calcio. El chocolate obscuro es muy
rico
en cobre, el cual contribuye a prevenir enfermedad cardiovascular
debido
a que interviene en la síntesis de hemoglobina.
|
28 gramos contiene:
|
Chocolate claro
|
Chocolate semiamargo
|
|
Calorías
(kcal)
|
143
|
136
|
|
Hidratos de
carbono (gramos)
|
17.0
|
18.0
|
|
Proteínas
(gramos)
|
1.0
|
1.2
|
|
Grasa total
(gramos)
De las cuales:
Saturada
Monoinsaturada
Polinsaturada
|
1.0
6.0
3.4
0.4
|
8.4
5.0
2.8
0.3
|
-
Muchas personas
creen que
al consumir chocolate sus niveles de colesterol se ven afectados,
sin embargo investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania
demostraron que el consumir chocolate no eleva los
niveles de colesterol a pesar de que como la tabla lo demuestra,
aproximadamente el 60% de la grasa del chocolate es saturada,
proveniente principalmente de la manteca de cacao, la cual está
formada por ácido esteárico, un ácido
graso.
Estudios
realizados en la escuela de medicina de Chicago por la Dra Bonnie
Spring demuestran que los hidratos de carbono principalmente los
simples (azúcar y alimentos que la contengan como los dulces)
ayudan a disminuir la ansiedad y la tensión, se piensa que esto
se debe a que los hidratos de carbono permiten una mayor entrada al
cerebro del triptofano, el cual produce calmante natural conocido
como serotonina.
Para que se tenga un
mayor efecto es recomendable que los hidratos de carbono se encuentren
solos y no mezclados con grasa o proteínas ya que su
acción se va ver retardada, por lo
tanto ingerir caramelos, malvaviscos, mentas o gomitas son la mejor
opción, sin embargo no hace falta ingerirlos en grandes
cantidades por lo que
al consumir 50 gramos de éstos es más que suficiente, lo
cual aportará 200 kcal, además es importante tener
cuidado
con la cantidad que se consume por que debido a que son azúcares
de fácil utilización puede provocar la sensación
de
querer consumir más.
-
Investigaciones
efectuadas por
Judith Wurtman, del Instituto Tecnológico de Massachusetts
han demostrado que las mujeres que presentan el síndrome
premenstrual se recuperan de manera más rápida
cuando consumen pan, dulces y chocolates que cuando no lo hacen. Se
tiene la hipótesis de que esto se debe a la serotonina, sin
embargo los británicos consideran que el consumo de estos
hidratos de carbono contribuye a elevar el azúcar en la sangre,
a recuperar los niveles normales de progesterona y aliviar los
síntomas.
-
En el American
Journal of
Clinical Nutrition se publicó un artículo en el cual se
demostró que al restringir a los niños algún
alimento, su preferencia y consumo por ese alimento se va a ver
incrementado, esto no quiere decir que se les debe de dar de comer a
los niños lo que quieran en las cantidades que sean, sino que se
busca crear una conciencia en los padres para que den a sus hijos una
dieta balanceada y que los guíen para que aprendan a elegir
qué y cuánto comer.
|